La tranquilidad de Los Patios, en Norte de Santander, Colombia, se vio interrumpida el 31 de diciembre de 2025, cuando una vecina realizó un hallazgo que llenó de tristeza a la parte alta del barrio Pizarreal. En una calle de tierra, de difícil acceso y rodeada de viviendas humildes, fue encontrada sin signos vitales Otilia Ojeda Flórez, una mujer de 64 años que residía sola en el sector.
Vecinos de la calle 11 Sur relataron que llevaban varios días sin verla. La última referencia que tuvieron fue el lunes 29 de diciembre, cuando algunos la escucharon realizando labores cotidianas en su vivienda. La ausencia prolongada llamó la atención, especialmente porque la iluminación navideña que solía encender ya no estaba activa.
Una residente decidió acercarse a la vivienda y asomarse al corredor. Allí confirmó la presencia de Otilia Ojeda Flórez en una situación que evidenciaba que llevaba varios días sin vida. El impacto emocional fue inmediato, por lo que la comunidad dio aviso a las autoridades para que atendieran el caso.
Hasta el lugar llegaron funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), quienes realizaron la inspección correspondiente tanto del inmueble como de la situación encontrada. Las diligencias se desarrollaron en medio del respeto y el acompañamiento de vecinos, quienes destacaron que la mujer era tranquila y muy querida en la zona.
Habitantes del sector señalaron que Ojeda Flórez vivía en condiciones económicas limitadas y que había construido su vivienda con esfuerzo propio. Indicaron además que no contaba con servicios básicos formales y que su hijo reside en Chile desde hace varios años, motivo por el cual ella permanecía sola.
Familiares que también residen en Los Patios expresaron que desconocían cualquier condición de salud que pudiera explicar lo ocurrido. Desde la Fiscalía, les informaron que los resultados de los exámenes forenses estarán disponibles en un plazo estimado de tres a seis meses, con el fin de confirmar la causa exacta del hecho.
Según sus allegados, Otilia Ojeda Flórez era oriunda de Concepción, Santander, y había vivido varios años en Venezuela, de donde regresó tras procesos migratorios ocurridos alrededor de 2015. Su hermano, Juan Ojeda, viajó desde su municipio natal para despedirla, recordándola como una mujer activa, alegre y profundamente agradecida con quienes la rodeaban.
La comunidad de Pizarreal lamenta la pérdida y resalta la importancia de fortalecer el acompañamiento social a personas que viven solas, especialmente en sectores vulnerables, para evitar que situaciones similares pasen desapercibidas.

