La Fiscalía General del Estado de Michoacán, México, confirmó un hecho lamentable que ha causado profundo impacto social: una pareja de intérpretes de lengua de señas mexicana y su hija adolescente fueron localizados sin vida en la autopista México–Morelia–Guadalajara, a la altura del municipio de Zinapécuaro, tras haber sido reportados como desaparecidos días antes en la capital del estado.
Las personas fueron identificadas como Víctor Manuel M., Anayeli H. y su hija menor de edad, de iniciales M. E.. La familia era ampliamente reconocida por su labor profesional en instituciones públicas de Michoacán, especialmente por su trabajo de interpretación en el Congreso del Estado y diversas dependencias del gobierno estatal, donde promovían el acceso a la información para personas con discapacidad auditiva.
La desaparición fue reportada oficialmente el 15 de enero, luego de que familiares perdieran contacto con ellos tras haber sido vistos por última vez el 14 de enero, en la colonia Ex Hacienda La Huerta, al sur de Morelia. Ante la denuncia, las autoridades activaron los protocolos de búsqueda establecidos para este tipo de situaciones.
Días después, el sábado 17 de enero, fueron localizados tres cuerpos en condiciones delicadas en la comunidad de Ucareo, perteneciente a Zinapécuaro, a unos 60 kilómetros de la capital michoacana. Debido al estado en que fueron encontrados, los restos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (SEMEFO) en calidad de no identificados, mientras se realizaban los estudios correspondientes.
Tras análisis periciales y científicos, la Fiscalía confirmó que los restos correspondían a la familia reportada como desaparecida. De acuerdo con la información oficial, se trató de un caso bajo investigación, en el que se detectaron indicios de agresión previa, aunque las autoridades no han dado a conocer mayores detalles sobre la mecánica de los hechos ni sobre posibles responsables.
Víctor Manuel M. y Anayeli H. eran conocidos por su compromiso con la inclusión social, participando como intérpretes en sesiones legislativas, eventos oficiales y actividades gubernamentales. Además, colaboraban con el equipo del exdiputado local Víctor Zurita, reconocido por ser el primer legislador con discapacidad auditiva en el Congreso de Michoacán, lo que fortaleció su vínculo con la comunidad sorda del estado.
La Fiscalía General del Estado informó que la carpeta de investigación permanece abierta, con el objetivo de esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades conforme a la ley. El caso ha generado consternación entre organizaciones civiles y colectivos ciudadanos, que han pedido justicia y respeto a la memoria de una familia dedicada a la inclusión y al servicio público en Michoacán.








