Sandra Rosa Camacho Flores

En México, la delegada Sandra Rosa Camacho Flores fue asesinada en su vivienda en Temoac, Morelos, tras denunciar públicamente la inseguridad y el aumento de extorsiones en su comunidad.

La víctima, también costurera, se había convertido en una voz visible contra la violencia que afecta a decenas de familias en esta zona del estado.

Denuncias públicas antes del crimen

En agosto de 2025, Sandra Rosa Camacho Flores participó en una transmisión en vivo del periodista Paco Cedeño.

Durante ese espacio, encaró a autoridades estatales y municipales para exigir acciones reales frente al crecimiento del crimen.

Reclamó directamente la falta de resultados y expresó el temor constante en el que viven los habitantes de Temoac.

Incluso, frente a funcionarios presentes, advirtió que la delincuencia estaba avanzando sin control en el municipio.

El ataque dentro de su vivienda

Meses después de haber solicitado seguridad, la delegada fue atacada a balazos dentro de su propio domicilio.

El crimen ocurrió sin que hasta el momento se reporten personas detenidas por estos hechos.

Su muerte ocurrió luego de haber pedido protección, lo que ha generado indignación entre los habitantes de la comunidad.

Aumento de violencia en Morelos

Con este caso, Morelos suma 32 mujeres asesinadas en lo que va de 2026, reflejando una situación crítica de violencia.

Solo en el mismo día del crimen, se reportó el asesinato de dos mujeres en la entidad.

La situación evidencia un entorno marcado por el miedo, amenazas constantes y presión de grupos delictivos.

Exigen justicia en Temoac

Habitantes de Temoac comenzaron a exigir justicia y mayores garantías de seguridad tras el asesinato de la delegada.

Denuncian que la comunidad vive bajo una presión constante por parte de la delincuencia organizada.

El caso ha sido señalado como un reflejo de la impunidad y la falta de condiciones de seguridad en el estado.

La muerte de Sandra Rosa deja un mensaje que ha impactado a la población: alzar la voz puede poner en riesgo la vida.