El Comando de la Policía de Bolívar confirmó en las últimas horas la detención de un ciudadano que, según las investigaciones, estaría vinculado a una situación de índole privada que afectó a dos menores de 7 y 9 años. La captura se realizó en vía pública del municipio de San Jacinto del Cauca, en el sur de Bolívar, Colombia, como parte de un operativo coordinado entre unidades de vigilancia y el equipo especializado de Infancia y Adolescencia.
De acuerdo con el reporte oficial, los funcionarios lograron hacer efectiva una orden emitida por un juzgado en contra de Rodrigo Antonio Muñoz Romero, señalado por un presunto caso de vulneración a menores de 14 años. La situación que hoy avanza en la justicia habría ocurrido en Sincelejo, Sucre, durante el año 2013, cuando los niños convivían con quien sería su padrastro.
Según la Policía, las primeras alertas surgieron tras los testimonios recopilados por una profesional del ICBF, cuya intervención permitió que el caso fuera denunciado en ese momento. La institución explicó que, pese a que la madre de los menores no respaldó inicialmente las versiones, los exámenes y declaraciones disponibles reforzaron la necesidad de abrir una investigación formal y activar las rutas de protección.
Las audiencias avanzaron hasta el año 2014, periodo en el cual el procesado sostuvo su inocencia. Sin embargo, los equipos de investigación consideraron que aún quedaban elementos por analizar y continuaron con el proceso judicial. Gracias al trabajo de la Seccional de Investigación Criminal, la Policía de Infancia y Adolescencia y el permanente acompañamiento del ICBF, se logró consolidar el material necesario para solicitar la orden de captura que finalmente fue ejecutada.
El detenido fue puesto a disposición de la autoridad competente, que determinó una condena de 144 meses en un centro de reclusión, como establece la normativa para este tipo de hechos que afectan a menores de edad.
El coronel Alejandro Reyes Ramírez, comandante de la Policía de Bolívar, hizo un llamado a las familias para fortalecer la comunicación y estar atentos a cualquier cambio en el comportamiento de los niños y adolescentes. “Nuestros menores no están solos. La institución mantiene su compromiso de atender y acompañar cada situación que pueda vulnerar su bienestar. Invitamos a las familias a escucharlos, apoyarlos y brindarles entornos seguros”, destacó el oficial.
La Policía reiteró que la participación ciudadana es clave para detectar a tiempo cualquier señal de alerta y activar los canales de atención destinados a proteger a la niñez en el país.


