El barrio José Antonio Galán, en la localidad de Bosa, Colombia, atraviesa días de profundo recogimiento tras un hecho lamentable que conmocionó a vecinos y comerciantes. Pedro Hortúa, reconocido propietario del Fruver Don Pepe, perdió la vida la noche del 12 de enero, dejando un vacío difícil de llenar entre quienes lo conocían por su cercanía y trato amable.
De acuerdo con versiones conocidas por la comunidad, la situación ocurrió frente al establecimiento donde Don Pepe atendía a diario. Un registro de video captó el momento en que personas a bordo de un vehículo se detuvieron frente al local y se produjo el incidente, que hoy es materia de investigación por parte de las autoridades competentes.
Aunque el comerciante intentó ponerse a salvo, el desenlace fue irreversible. Minutos después, el sector quedó envuelto en confusión y angustia, mientras los responsables se alejaban del lugar. El episodio generó un fuerte impacto emocional en residentes que, acostumbrados a la calma del barrio, no esperaban un evento de esta magnitud.
Quienes compartieron con Pedro Hortúa lo recuerdan como un vecino ejemplar. Además de atender su fruver con dedicación, era conocido por su disposición para ayudar y por su compromiso constante con la Parroquia El Señor de la Divina Misericordia, donde participaba activamente en iniciativas comunitarias y de apoyo social.
El caso ha despertado llamados de la ciudadanía para que se esclarezcan los hechos y se refuercen las acciones de seguridad en Bosa. Líderes barriales resaltan la importancia de cuidar a los pequeños comerciantes, quienes cumplen un papel clave en la economía local y en la vida cotidiana de los barrios.
Como muestra de respeto y unión, los vecinos organizaron una misa de homenaje en memoria de Don Pepe. La ceremonia se realizará esta noche, a las 7:00 p. m., en el mismo Fruver Don Pepe, punto de encuentro que hoy simboliza la solidaridad de una comunidad que despide a uno de los suyos con gratitud y esperanza de justicia.















