Pese a los anuncios oficiales sobre refuerzos en materia de seguridad y a la presencia constante de las autoridades en distintos sectores del departamento del Atlántico, Colombia, los hechos de inseguridad continúan generando preocupación entre la ciudadanía.
En este contexto, un hecho lamentable se registró en las últimas horas en el área metropolitana de Barranquilla, donde una mujer perdió la vida al interior de su hogar.
La víctima fue identificada como Maryori Magdalena Jiménez Pérez, de 42 años, ciudadana de nacionalidad venezolana, quien residía en el barrio Santo Domingo.
El caso ocurrió durante la madrugada del lunes 2 de febrero, cuando el sector se encontraba en aparente calma y la rutina diaria apenas comenzaba para algunos habitantes.
De acuerdo con información preliminar suministrada por las autoridades, la mujer se disponía a iniciar su jornada laboral.
Jiménez Pérez se dedicaba a la venta de verduras en el centro de la ciudad, actividad con la que sostenía su hogar. Sin embargo, la tranquilidad fue interrumpida por una situación violenta que terminó con su vida.
Según el reporte oficial, cuatro sujetos arribaron hasta la vivienda ubicada en la calle 51E No. 2A, movilizándose en un vehículo.
Los individuos ingresaron de manera abrupta al inmueble y se presentó un incidente con arma de fuego, generando momentos de pánico tanto dentro como fuera de la residencia.
Durante el hecho, también resultó afectado Lederman Pana Piñata, un joven de 22 años que se encontraba en el lugar.
Vecinos del sector relataron haber escuchado fuertes detonaciones, seguidas de gritos y escenas de confusión que alertaron a la comunidad.
El informe inicial señala que Maryori Jiménez sufrió múltiples impactos, lo que provocó que perdiera la vida de forma inmediata, sin posibilidad de recibir atención médica.
En cuanto al joven lesionado, fue auxiliado por personas cercanas y trasladado al Nuevo Hospital General de Barranquilla, donde permanece bajo observación médica.
Hasta el sitio llegaron unidades de la Policía Metropolitana y funcionarios de la Fiscalía General de la Nación, quienes realizaron los procedimientos correspondientes, incluida la inspección técnica y la recolección de elementos clave para la investigación.
Las autoridades continúan adelantando las diligencias para esclarecer lo ocurrido y establecer si el caso guarda relación con amenazas previas, conflictos personales o disputas entre estructuras criminales que operan en la zona.
Mientras tanto, la comunidad del sector permanece a la espera de respuestas que ayuden a devolver la tranquilidad al barrio.


