Un hecho lamentable que generó profunda preocupación en el sur de Veracruz, México, fue esclarecido en menos de 24 horas por la Fiscalía Regional de Coatzacoalcos, luego de que se confirmara la pérdida humana de Martha Pérez González, docente de nivel preescolar de 53 años, ampliamente reconocida en la comunidad educativa.
De acuerdo con información oficial, la educadora fue localizada la mañana del lunes 27 de enero, en una cuneta frente a su vivienda, ubicada en el kilómetro 2 del municipio de Agua Dulce.
Las primeras diligencias apuntaron a que el hecho ocurrió al interior del domicilio durante la madrugada del domingo y que posteriormente se intentó ocultar la situación, lo que activó de inmediato los protocolos de investigación.
Las indagatorias realizadas por las autoridades permitieron establecer que en el incidente habrían participado dos personas menores de edad, entre ellas una hija de la víctima, estudiante de nivel medio superior, quien presuntamente actuó junto a su pareja sentimental.
El posible motivo estaría relacionado con conflictos familiares previos, derivados de desacuerdos personales y medidas disciplinarias recientes.
Según los reportes, tras el incidente, los presuntos involucrados intentaron eliminar evidencias y abandonaron el lugar a bordo de un vehículo propiedad de la docente, con dirección a la congregación de Tonalá.
Gracias a un operativo conjunto entre la Policía Ministerial y corporaciones municipales, ambos fueron ubicados y asegurados horas después, sin que se reportaran situaciones adicionales.
Los adolescentes quedaron a disposición de la Fiscalía Especializada en Delitos cometidos por Personas Menores de Edad, instancia que continuará con el proceso conforme a la ley y a los protocolos correspondientes para este tipo de casos.
De manera preliminar, se informó que habrían reconocido su participación durante las primeras diligencias ministeriales.
El caso ha provocado una fuerte reacción social en Agua Dulce, especialmente entre padres de familia, docentes y alumnos del Jardín de Niños Leopoldo Lugones, donde Martha Pérez González laboraba desde hace varios años.
Compañeros y conocidos la recuerdan como una profesional comprometida, de trato cercano y con una destacada vocación por la enseñanza infantil.
Las autoridades indicaron que las investigaciones continúan abiertas para esclarecer todos los detalles y definir la situación jurídica de los involucrados.
Mientras tanto, la comunidad permanece consternada ante un suceso que ha dejado una profunda huella emocional en la región y reabre el debate sobre la atención a los conflictos familiares y la prevención de situaciones de riesgo en los hogares.








