La noche del domingo 8 de febrero, una reunión social en el municipio de El Zulia, Colombia, terminó en un hecho lamentable que hoy mantiene a las autoridades analizando una hipótesis clave: el ataque no habría tenido como blanco inicial a María Belén Orellanos Carillo, sino a Yorgen Duvián Díaz Ramírez, conocido como “Maradona”. La investigación sigue abierta.
El incidente ocurrió en un establecimiento tipo estanco ubicado en la parte alta del barrio El Triunfo, donde varias personas compartían música y bebidas.
Según los primeros reportes, la tranquilidad del lugar se vio interrumpida por la llegada de dos hombres en motocicleta, quienes ingresaron rápidamente y generaron pánico entre los asistentes.
De acuerdo con la línea preliminar, Maradona se encontraba sentado junto a María Belén, su suegra, ambos de espaldas a la vía principal.
Un detalle que hoy resulta relevante es que ambos vestían camisetas blancas, siendo los únicos con ese color en el sitio, lo que habría provocado una confusión fatal al momento del ataque.
Las autoridades indican que los responsables habrían llegado cerca de las 10:30 p. m. por la avenida 4, con información previa sobre la vestimenta del presunto objetivo.
Al observar a una persona con características similares, se produjo el ataque inicial que afectó gravemente a María Belén, quien cayó al suelo ante la sorpresa de los presentes.
Al notar el error, los agresores habrían continuado la acción contra Maradona, para luego escapar del lugar.
Testigos señalaron que los sujetos tomaron rumbo hacia la vereda Cañahuate, zona rural donde se concentran actualmente las labores de búsqueda, aunque su paradero sigue siendo desconocido.
La mujer fue trasladada de inmediato en un vehículo particular al Hospital Juan Luis Londoño, mientras la comunidad solicitó apoyo médico para Maradona, quien fue llevado en ambulancia al mismo centro.
Posteriormente, ambos fueron remitidos al Hospital Universitario Erasmo Meoz debido a la gravedad del caso.
El ingreso al centro asistencial se produjo alrededor de las 11:10 p. m.. Lamentablemente, María Belén ya no presentaba signos vitales.
El personal médico continuó los esfuerzos con Maradona, quien registraba múltiples lesiones. Tras más de una hora de atención, se confirmó su pérdida en la madrugada del lunes.
Familiares de ambas víctimas manifestaron que no existían amenazas previas ni conflictos conocidos. María Belén, ama de casa, y Maradona, taxista, eran reconocidos en su comunidad.
Las autoridades no descartan la participación de un grupo armado ilegal con presencia en la zona y reiteraron que el caso sigue bajo investigación.






