El barrio La Florida, en el municipio de Magangué, Bolívar, Colombia, amaneció este viernes 12 de diciembre marcado por la tristeza y el desconcierto tras un hecho lamentable de inseguridad que afectó a toda la comunidad. Un hombre que cumplía labores de vigilancia perdió la vida mientras realizaba su trabajo nocturno en una de las calles del sector.
La víctima fue identificada como Joaquín Olivero Martínez, de 50 años, quien era ampliamente conocido por los residentes debido a su constante presencia cuidando el entorno. Según versiones iniciales, el vigilante fue auxiliado por vecinos tras resultar gravemente herido, pero su condición era crítica y no logró recuperarse pese a los esfuerzos realizados.
Uniformados de la Policía de Bolívar acudieron al lugar luego del llamado de la comunidad y comenzaron las primeras indagaciones. De acuerdo con el reporte preliminar, el incidente ocurrió en la vía pública del barrio La Florida, etapa tres, durante la madrugada, cuando varias personas habrían intentado cometer un acto ilícito en la zona.
Las autoridades indicaron que Joaquín Olivero Martínez habría intervenido al notar un intento de hurto de las luces navideñas instaladas como parte de la decoración del barrio. En ese momento, según testigos y familiares, fue agredido con un elemento cortopunzante, lo que le ocasionó heridas de extrema gravedad.
Tras el ataque, los presuntos responsables huyeron del lugar, mientras residentes del sector trasladaron al vigilante hasta el Hospital La Divina Misericordia de Magangué. Sin embargo, el personal médico confirmó que el hombre llegó sin signos vitales, debido a la severidad de las lesiones sufridas durante el incidente.
La Policía de Bolívar informó que continúa recopilando información para esclarecer completamente lo ocurrido. No obstante, la principal hipótesis apunta a que el hecho se produjo en medio de un intento de robo, versión respaldada por allegados de la víctima y por los primeros elementos recolectados en el sitio.
De manera extraoficial, se conoció que dos presuntos implicados fueron retenidos durante la reacción inmediata de los cuadrantes policiales y quedaron a disposición de la autoridad competente, que será la encargada de definir su situación jurídica en las próximas horas.
Mientras avanzan las investigaciones, en Magangué persiste el sentimiento de dolor e indignación. Familiares, amigos y vecinos de Joaquín Olivero Martínez piden justicia y mayor seguridad, con la esperanza de que este caso bajo investigación no quede en el olvido y sirva para prevenir nuevos hechos que enluten a la comunidad.















