La familia de Jesús David Arellano Fuentes, de 28 años, enfrenta hoy uno de los momentos más difíciles de su vida. Su madre y sus tías recibieron la confirmación de un temor que las acompañaba desde hacía tiempo: que el joven, marcado por problemas personales y distanciamiento familiar, terminara envuelto en un hecho lamentable que acabó con su vida en Prados Norte, al norte de Cúcuta, Colombia, la tarde del sábado 18 de enero.
De acuerdo con información preliminar, Jesús se encontraba en un establecimiento comercial de venta de bebidas alcohólicas cuando fue sorprendido por desconocidos. El incidente ocurrió alrededor de las 3:30 de la tarde, cuando dos personas que se movilizaban en una motocicleta llegaron al lugar y uno de ellos le causó heridas graves sin mediar palabra. El joven fue trasladado a un centro asistencial cercano, donde el personal médico confirmó que perdió la vida debido a la gravedad de la situación.
Durante el mismo suceso, Edison Gómez Oliveros, otro cliente que se encontraba en el sitio, resultó afectado y fue remitido a una clínica de la ciudad, donde permanece bajo observación médica. Las autoridades indicaron que su condición es estable.
La noticia llegó a la familia pocos minutos después. A las 3:47 p.m., Gloria Amparo Arellano, madre de Jesús, recibió una llamada que describió como devastadora. Desde Villa del Rosario, donde trabajaba ese día, regresó de inmediato con la esperanza de encontrar a su hijo con vida, pero ya había sido llevado al centro médico.
Gloria recordó que esa mañana su hijo se mostraba ansioso y desesperado. En su última conversación, él le pidió una pequeña suma de dinero para cubrir necesidades básicas. Horas más tarde, salió en compañía de una amiga. Esa fue la última vez que lo vio.
La madre confirmó que Jesús le había mencionado amenazas previas, supuestamente relacionadas con un conflicto personal ocurrido días antes. Según fuentes oficiales, el joven había protagonizado una situación de altercado familiar, lo que habría derivado en tensiones posteriores. Estos hechos son materia de investigación.
Mientras esperaba la entrega del cuerpo por parte de la Fiscalía General de la Nación, Gloria y sus hermanas iniciaron gestiones para cubrir los gastos funerarios, apoyándose en una funeraria de bajo costo, debido a las limitaciones económicas del hogar.
Con voz entrecortada, la madre reconoció que su hijo enfrentó durante años problemas de consumo indebido de sustancias, situación que, según ella, influyó negativamente en su comportamiento y oportunidades. Aun así, negó que perteneciera a organizaciones delictivas, como se ha comentado en redes sociales.
Por su parte, el mayor Jorge Bernal, comandante del Distrito N.°1 de la Policía, informó que Jesús registraba varias anotaciones judiciales previas, relacionadas con distintos procesos en revisión. Las autoridades continúan con las indagaciones para esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables de este caso bajo investigación, que hoy enluta a una familia y genera preocupación en la comunidad.





