El sueño de Javier Rodríguez Guzmán de convertirse en cantante terminó de forma inesperada tras un hecho ocurrido fuera de su país. El joven tenía 21 años y era oriundo de Fusagasugá, en el departamento de Cundinamarca, Colombia.
Había viajado a Brasil con la intención de reunir dinero para impulsar su proyecto musical, pero un accidente de tránsito cambió el rumbo de su historia.
Un joven trabajador con sueños musicales
Javier Rodríguez Guzmán creció en Fusagasugá junto a su familia. Su madre, Ana Belén Guzmán, lo recuerda como un joven sencillo, noble y muy trabajador.
Desde pequeño buscaba la forma de salir adelante. En su ciudad trabajaba como barbero, oficio con el que lograba sostenerse mientras pensaba en su futuro.
Su mayor meta era convertirse en cantante y dedicarse a la música.
Se fue a Medellín para trabajar en su proyecto
Durante aproximadamente seis años vivió en Medellín. En ese tiempo trabajó en el desarrollo de su proyecto musical y escribió varias canciones.
Después regresó a Fusagasugá, donde continuó trabajando en la barbería. Sin embargo, con el paso del tiempo la situación económica se complicó.
Ante ese panorama tomó la decisión de viajar a Brasil para reunir dinero y poder grabar las canciones que ya tenía preparadas.
El viaje a Brasil para reunir dinero
Antes de partir del país, Javier permaneció cerca de cinco meses más junto a su familia.
Posteriormente viajó a Brasil, donde llevaba alrededor de cuatro meses trabajando con el objetivo de ahorrar recursos para financiar su música.
A pesar de la distancia, mantenía comunicación constante con su madre.
Según contó Ana Belén Guzmán, su hijo la llamaba todos los días, en la mañana, al mediodía y en la noche.
La última llamada con su madre
La última conversación entre madre e hijo ocurrió el jueves 26 de febrero.
Ese día Javier llamó a su mamá y le dijo que la quería mucho.
Horas después, durante la madrugada del viernes 27 de febrero, ocurrió el accidente de tránsito en el que perdió la vida.
El accidente que terminó con su vida
De acuerdo con la información que ha recibido la familia, el joven se movilizaba cuando terminó impactando contra el muro o el andén de una vivienda.
En el hecho no estuvieron involucrados otros vehículos.
El impacto fue tan fuerte que murió en el lugar antes de que pudiera recibir ayuda.
Hasta el momento, los familiares no han logrado establecer comunicación directa con las autoridades de Brasil debido a la barrera del idioma.
Gran parte de la información que han recibido ha llegado por medio de terceros y con ayuda de traductores de portugués.
La familia busca traerlo de regreso a Colombia
Tras lo ocurrido, la familia enfrenta ahora la dificultad de trasladar el cuerpo de Javier a Colombia.
Una funeraria les informó que el proceso de repatriación desde Brasil tiene un costo cercano a los 16 millones de pesos.
Su madre explicó que actualmente está reuniendo dinero para poder cumplir con ese trámite.
Ana Belén Guzmán aseguró que aceptará la ayuda que le han ofrecido y que, si es necesario, asumirá deudas con tal de poder darle sepultura a su hijo en Fusagasugá.





