Un trágico hecho se registró en Colombia, donde el odontólogo Gerardo Andrés Frías Salazar, de 30 años, falleció en un accidente de motocicleta en Simití, sur de Bolívar.
El hecho ocurrió en la madrugada del lunes 30 de marzo en el sector conocido como la Curva de la Muerte, en la entrada al municipio.
Según información preliminar, el profesional se movilizaba en una motocicleta de alto cilindraje cuando sufrió el fuerte accidente a pocos metros del hospital local.
Intentaron salvarle la vida
Tras el impacto, Frías Salazar fue trasladado de urgencia al Hospital San Antonio de Padua, donde el personal médico intentó reanimarlo.
Sin embargo, las graves lesiones que sufrió impidieron salvarle la vida, confirmándose su fallecimiento poco después de su ingreso al centro asistencial.
Las autoridades indicaron que la causa de muerte fue un trauma encéfalo craneano contundente, producto del fuerte golpe recibido durante el accidente.
Investigación en curso
El inspector de Policía, Álvaro José Gómez Murillo, realizó el levantamiento del cuerpo en el lugar de los hechos.
Posteriormente, el cadáver fue trasladado a Medicina Legal, donde se adelantan estudios para esclarecer con exactitud las causas del siniestro.
Un profesional reconocido
Gerardo Andrés Frías Salazar era un odontólogo muy conocido en la región, donde se destacaba por su servicio a la comunidad.
Laboraba en el Hospital Manuel Elkin Patarroyo de Santa Rosa del Sur, municipio cercano a Simití, donde era apreciado por pacientes y compañeros.
Además, pertenecía a una familia reconocida en la zona, siendo hijo del profesor Álvaro Frías y Miryan Salazar, y hermano de un médico intensivista.
Mensajes de dolor
Tras conocerse la noticia, el hospital donde trabajaba emitió un comunicado lamentando su fallecimiento y destacando su vocación de servicio.
“Su calidad humana y compromiso con la comunidad permanecerán en la memoria de todos”, expresaron desde la institución.
En redes sociales, amigos, colegas y habitantes de la región compartieron mensajes de tristeza, recordándolo como una persona cercana, amable y dedicada.
“Qué noticia tan devastadora, no merecías irte tan rápido”, escribió un allegado, reflejando el dolor que dejó su repentina partida.

