En San Blas Atempa, municipio de la región del Istmo de Tehuantepec, México, autoridades confirmaron la localización de una persona sin vida la tarde del jueves 8 de enero de 2026. El hecho ocurrió en un basurero situado a un costado de la carretera Transístmica, en el tramo que conecta El Pitayal con Puente Madera, generando preocupación entre habitantes de la zona.
De manera preliminar, la víctima fue identificada como Fernando T. R., un hombre de aproximadamente 32 años de edad. Su reconocimiento se realizó tras los primeros trabajos de campo y el apoyo de familiares, quienes desde días atrás habían reportado su desaparición y mantenían una búsqueda activa con el acompañamiento de las autoridades locales.
Los reportes oficiales indican que el cuerpo presentaba múltiples indicios de violencia, compatibles con una situación delicada ocurrida previamente a su localización. Las condiciones en las que fue encontrado llevaron a que el área fuera acordonada de inmediato para preservar posibles evidencias y evitar la alteración del lugar del hallazgo.
De acuerdo con información recabada, Fernando T. R. había sido visto por última vez el martes anterior, lo que motivó a sus familiares a iniciar acciones de búsqueda y solicitar formalmente la intervención de instancias de seguridad. La localización puso fin a varios días de incertidumbre y activó los protocolos correspondientes de investigación.
Al sitio acudieron elementos de diversas corporaciones de seguridad, quienes resguardaron la zona mientras se esperaba el arribo de especialistas. Posteriormente, peritos y agentes de investigación de la Vicefiscalía Regional del Istmo, adscrita a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, realizaron las primeras diligencias técnicas y el levantamiento de indicios.
Las autoridades informaron que, hasta el momento, no se han establecido las causas que derivaron en este hecho ni se cuenta con información confirmada sobre posibles responsables. Por ello, se mantiene abierta una carpeta de investigación, con el objetivo de esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades conforme a la ley.
Este suceso ha generado inquietud entre pobladores de San Blas Atempa y comunidades cercanas, quienes reiteran el llamado a fortalecer las acciones de seguridad y prevención. Las autoridades estatales aseguraron que continuarán con las indagatorias y pidieron a la ciudadanía aportar información de manera confidencial que pueda contribuir al esclarecimiento del caso.













