La tranquilidad de varios sectores del departamento de Magdalena, Colombia, se vio alterada tras dos incidentes bajo investigación ocurridos en los primeros días de enero de 2026, los cuales dejaron una profunda preocupación entre la comunidad y reavivaron el debate sobre la seguridad ciudadana en la región.
El primer caso se registró en el municipio de Ciénaga, donde Erwin José Bonett Toro, un joven de 20 años, perdió la vida a pocos metros de su vivienda. El hecho ocurrió en horas de la noche, cuando la víctima caminaba por la carrera 46 con calle 18C, en la primera entrada de la urbanización Simón Bolívar.
Según versiones de testigos, el ambiente era tranquilo hasta que una motocicleta irrumpió en el sector. Dos personas se acercaron al joven y se produjo el incidente, dejando a Bonett Toro gravemente afectado frente a varias viviendas. Los vecinos, alertados por el ruido, salieron a intentar ayudar y dieron aviso inmediato a las autoridades, pero el joven ya no reaccionaba.
Minutos después, unidades de la Policía Nacional llegaron al lugar, acordonaron la zona e iniciaron las labores correspondientes de inspección. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a las instalaciones de Medicina Legal, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer lo sucedido. Este caso es considerado el primer hecho de este tipo en Ciénaga en 2026, lo que ha generado inquietud entre los habitantes, quienes piden mayor presencia institucional.
El segundo suceso tuvo lugar en el municipio de Fundación, también en Magdalena, y tuvo como víctima a José Otoniel Ortega, un pastor de una iglesia pentecostal ampliamente conocido por su labor espiritual y social. El hecho ocurrió cuando el líder religioso compartía con su familia en el barrio Santa Elena, durante la celebración de Año Nuevo.
De acuerdo con el reporte oficial, el encuentro familiar transcurría con normalidad hasta que personas desconocidas llegaron al lugar y se presentó la situación delicada que dejó al pastor con lesiones de consideración. Ortega fue auxiliado de inmediato y trasladado a un centro asistencial de Fundación, donde recibió atención médica especializada.
Pese a los esfuerzos del personal de salud, José Otoniel Ortega perdió la vida horas después debido a la complejidad de su cuadro médico. Su fallecimiento causó consternación entre fieles y vecinos, quienes destacaron su compromiso con la comunidad y su mensaje de convivencia pacífica.
Las autoridades departamentales informaron que ambos casos están siendo analizados por los organismos competentes, con el objetivo de identificar a los responsables y reforzar las estrategias de prevención. Entre tanto, la ciudadanía hace un llamado a fortalecer la seguridad y promover acciones que permitan recuperar la tranquilidad en los barrios del Magdalena.

