Una escena inesperada conmocionó a residentes del barrio Cristo Rey, en Ocaña, Colombia, durante la tarde del sábado, cuando un vecino descubrió que Dagoberto Meza, conocido cariñosamente como “Chulo”, no respondía al intentar despertarlo. Inicialmente pensó que el hombre descansaba en un sofá tras deambular por las calles, pero la realidad fue distinta y profundamente triste.
El hecho se registró alrededor de las 3:00 de la tarde, momento en el que el residente notó que el hombre, de 41 años, no presentaba signos vitales. Ante la situación, se dio aviso inmediato al Departamento de Policía de Norte de Santander (Denor), cuyos uniformados acudieron al lugar para atender el llamado y activar el protocolo correspondiente.
De acuerdo con la información recopilada por las autoridades, Dagoberto Meza se encontraba en condición de calle desde hacía varios años y atravesaba un cuadro médico delicado, lo que habría debilitado su estado físico. Personal paramédico que llegó en una ambulancia indicó que el deceso podría estar relacionado con causas naturales, aunque el caso quedó bajo verificación oficial.
Los patrulleros coordinaron con la Fiscalía General de la Nación el procedimiento para el traslado del cuerpo al Instituto Nacional de Medicina Legal, donde se realizarán los exámenes forenses necesarios para determinar con precisión las causas del fallecimiento, cumpliendo con los trámites legales establecidos.
Uno de los hermanos de “Chulo” explicó que la familia fue informada varias horas después del procedimiento. En sus palabras, agradeció el apoyo institucional, señalando que actualmente no cuentan con los recursos económicos suficientes para asumir los gastos funerarios. La familia inició gestiones solidarias para poder brindarle una despedida digna.
Según relataron sus allegados, Dagoberto Meza se había distanciado de su núcleo familiar y llevaba entre seis y siete años viviendo en las calles, aunque en ocasiones se quedaba en la casa de su madre, ubicada en el barrio El Dorado. Su condición de vida también lo llevó a enfrentar situaciones personales complejas, propias de la vulnerabilidad social.
Vecinos y amigos lo recuerdan como una persona tranquila y respetuosa, que se ganaba la vida con oficios ocasionales o solicitando ayuda de manera pacífica. Mensajes de despedida y solidaridad no se hicieron esperar, destacando su carácter amable y su lucha diaria por salir adelante.
Dagoberto Meza había celebrado su cumpleaños el pasado 7 de diciembre, durante el Día de Velitas, y deja un hijo de 12 años. Mientras avanzan los trámites para la entrega de sus restos, familiares y conocidos continúan apelando a la solidaridad ciudadana para afrontar este difícil momento.





