La noche del viernes 26 de diciembre, la tranquilidad del barrio Centro de Malambo, Colombia, se vio alterada por un hecho lamentable ocurrido frente a un establecimiento nocturno. Allí resultó gravemente afectado Cristian José Barraza Peña, de 24 años, quien fue auxiliado por ciudadanos tras presentar lesiones provocadas por un arma de fuego.
De acuerdo con relatos de testigos, el joven intentó desplazarse por sus propios medios algunos metros, visiblemente desorientado y con dificultades para respirar. Varias personas escucharon sus llamados de ayuda, mientras el ambiente del sector cambiaba abruptamente, pasando de la música y la convivencia a la preocupación general.
“No me dejen morir… ayúdenme, no me dejen morir”, gritaba con desesperación, consciente de que la vida se le estaba escapando.
El pánico se extendió entre quienes se encontraban en el lugar. Algunos optaron por retirarse, otros buscaron resguardarse, y varios intentaron alertar a los servicios de emergencia. Cristian José Barraza Peña permanecía en la vía pública, con signos evidentes de una situación crítica, esperando atención inmediata.
Minutos después, un motocarrista solidario decidió trasladarlo de urgencia a la Clínica Campbell de Malambo. El joven ingresó con signos vitales, pero en condición delicada. El personal médico activó los protocolos correspondientes para estabilizarlo y brindarle atención prioritaria ante la gravedad del caso.
Debido a la complejidad de las lesiones, los especialistas determinaron su remisión a la sede de la Clínica Campbell en Barranquilla, donde continuó recibiendo cuidados intensivos. Durante varias horas, los equipos de salud trabajaron para mantenerlo estable, aunque los daños internos complicaban su evolución clínica.
Pese a los esfuerzos médicos, en la madrugada del sábado 27 de diciembre, el organismo del joven no logró sobreponerse. La pérdida humana causó consternación entre familiares y conocidos, quienes aguardaban noticias con esperanza en las afueras del centro asistencial.
Las autoridades competentes informaron que el caso permanece bajo investigación para esclarecer las circunstancias del incidente y establecer responsabilidades. Mientras avanzan las diligencias, la comunidad de Malambo pide mayor presencia institucional y acciones preventivas que ayuden a proteger la vida de los jóvenes y a mantener la seguridad en zonas de alta concurrencia nocturna.


