En muchos hogares hay una persona que destaca por su energía, compromiso y sueños. En la familia Domínguez Gómez, del municipio de Turbana (Bolívar), Colombia, ese lugar lo ocupaba Cleiber José, un joven de 19 años que se había convertido en un ejemplo de disciplina y dedicación para quienes lo rodeaban.
Cleiber era reconocido por su amor al estudio y su deseo de salir adelante junto a su familia.
De lunes a viernes cursaba una carrera en Logística en el Tecnológico Comfenalco, mientras que los fines de semana asistía a clases de Ingeniería de Software en la Universidad de Cartagena.
Su objetivo era claro: construir un futuro estable y apoyar a sus padres y a su hermano menor.
Su padre, Ubaldo Domínguez, lo recuerda como su mayor orgullo. En medio del dolor, destacó que su hijo era un joven responsable, respetuoso y siempre dispuesto a colaborar en casa.
Para la familia, la educación era una prioridad, pues veían en Cleiber la esperanza de un mejor mañana y el reflejo de sus esfuerzos como padres.
El hecho lamentable ocurrió el domingo 25 de enero, durante un paseo con amigos y familiares en el sector Playa de Oro, en Manzanillo del Mar, al norte de Cartagena.
Según el relato de su padre, el joven ingresó al mar junto a su novia y un primo, sin imaginar que una fuerte ola los sorprendería en una zona profunda.
De acuerdo con la información conocida, Cleiber logró ayudar a que los otros dos jóvenes se alejaran del peligro, pero él no contaba con conocimientos de natación, lo que dificultó que pudiera ponerse a salvo.
Aunque las personas presentes intentaron auxiliarlo, la situación ocurrió de manera repentina y no fue posible evitar la pérdida humana.
La familia reconoce que se trató de una situación marcada por la imprudencia y la falta de experiencia frente a las condiciones del mar.
También se conoció que en el lugar no había personal de salvamento disponible en ese momento. El caso fue remitido a Medicina Legal, institución encargada de realizar los procedimientos correspondientes para esclarecer lo sucedido.
Las autoridades locales reiteraron un llamado a quienes visitan las playas de la ciudad para que lo hagan con precaución.
Recomiendan respetar las señales de advertencia, evitar ingresar a zonas profundas, no acercarse a espolones o áreas rocosas y prestar atención a las banderas que indican condiciones marinas riesgosas. La prevención y el autocuidado pueden marcar la diferencia en momentos de recreación.







