El caso de Carolina Flores, exreina de belleza de Baja California, México, ha revelado una historia marcada por conflictos familiares que terminaron en un crimen ocurrido en Polanco.
La joven fue asesinada el 15 de abril de 2026 dentro de un departamento en la colonia Polanco III Sección, en Ciudad de México.
Confesiones antes del hecho
Una amiga cercana decidió hablar y contar lo que vivía Carolina meses antes del suceso.
Según relató, en febrero la joven le confesó el rechazo que sentía por parte de su suegra.
“No me quiere, nunca me ha querido”, habría dicho Carolina durante una conversación.
La amiga explicó que la situación empeoró tras el embarazo de la joven, lo que generó más tensión en la relación familiar.
Conflictos dentro del entorno familiar
La madre de Carolina también confirmó que el embarazo marcó un punto crítico en la relación con la suegra.
Indicó que los problemas pasaron de ser diferencias a constantes menosprecios y situaciones incómodas.
La investigación señala que Carolina vivía bajo presión emocional constante dentro de ese entorno.
Investigación y antecedentes
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México activó el protocolo correspondiente desde el inicio.
Las autoridades consideran que el hecho no fue aislado, sino consecuencia de conflictos previos.
Testimonios indican que la suegra mantenía una actitud agresiva y ataques verbales frecuentes contra la joven.
Sospechosa continúa prófuga
Erika “N”, señalada como principal sospechosa, tiene una orden de aprehensión vigente.
Sin embargo, tras el hecho, huyó y permanece prófuga mientras continúa la búsqueda.
Las autoridades han intensificado operativos para localizarla y llevarla ante la justicia.
Exigen justicia
La familia de Carolina exige que se tome en cuenta el historial de violencia previo.
Buscan que el caso no quede impune y que se haga justicia por la joven madre.
El caso ha generado atención sobre los conflictos familiares que pueden escalar hasta consecuencias irreversibles.
