Ricardo David Barbosa Cardona

En Colombia, la vida de Ricardo David Barbosa Cardona, un hombre recordado por su alegría, terminó tras un accidente durante una actividad turística en Salazar de las Palmas.

Su familia lo describe como alguien que “siempre le sacaba lo bueno a todo”, dejando huella en quienes lo conocieron por su forma positiva de ver la vida.

Hoy, 7 de abril, su taller automotor permanece cerrado en Cúcuta, mientras sus seres queridos viven momentos de profundo dolor y se preparan para despedirlo.

Durante las exequias, se espera la presencia de familiares, amigos y antiguos compañeros de batallón, quienes lo conocieron hace más de 20 años cuando prestó servicio militar.

Un viaje marcado por la aventura

Ricardo, de 46 años, era amante de los viajes, los animales y los lugares desconocidos, lo que lo llevó a recorrer distintos municipios del departamento.

El pasado Sábado Santo, 4 de abril, decidió viajar junto a cuatro allegados a Salazar de las Palmas, un destino concurrido durante esa temporada.

La jornada comenzó alrededor de las nueve de la mañana y transcurrió con normalidad, mientras disfrutaban de actividades organizadas por la empresa Travesías La Rocka.

El momento del descenso

Después del almuerzo, el grupo decidió realizar rápel en varias cascadas, tras evaluar que las condiciones del terreno eran favorables pese a las lluvias previas.

Primero descendieron por dos cascadas pequeñas sin inconvenientes, para luego dirigirse a una más alta, de aproximadamente 70 metros de altura.

Dos integrantes lograron completar el descenso, pero cuando llegó el turno de Ricardo, ocurrió el momento que cambiaría todo.

El instante del accidente

La actividad requería utilizar dos cuerdas y hacer un cambio a mitad del recorrido, procedimiento que resultó crítico durante el descenso.

Según lo relatado, tras liberar la primera cuerda, se escuchó por el intercomunicador del guía la frase: “esa no era la cuerda”.

Instantes después, Ricardo cayó al vacío y falleció hacia las 2:40 de la tarde, generando confusión entre el grupo y los trabajadores.

La recuperación del cuerpo

La situación se complicó por la lluvia y la falta de comunicación, obligando a quienes estaban arriba a descender por el mismo camino.

Horas más tarde, ya en la noche, confirmaron el hecho y contactaron a organismos de socorro en medio de dificultades de señal.

Ante el temor de que el cuerpo fuera arrastrado por la corriente, su hermano decidió ingresar a la cascada para recuperarlo.

Tras varios minutos de esfuerzo en medio del barro y la oscuridad, lograron sacarlo usando linternas y lo trasladaron hasta el casco urbano.

Despedida e investigación

El cuerpo fue llevado a Medicina Legal en Cúcuta y entregado a la familia, que realizó el velorio desde temprano.

Este 7 de abril, a las 10:00 de la mañana, se cumplen las honras fúnebres y su posterior sepultura.

El caso ya es investigado por las autoridades, mientras los familiares esperan claridad sobre lo ocurrido durante el descenso.

Sus allegados también destacaron que uno de los guías ha mantenido contacto constante durante el proceso.

El próximo 20 de mayo, fecha en la que habría cumplido 47 años, será especialmente dolorosa para quienes lo recuerdan con cariño.