Mary Noriega

Un mes después del crimen ocurrido en Colombia, el caso de dos hermanas de 14 y 17 años en Malambo sigue generando dolor y dudas sobre la justicia.

La madre, Mary Noriega, expresó su preocupación por la posible impunidad en el proceso judicial que avanza contra los responsables del hecho.

Preocupación por la justicia

Durante una entrevista en el pódcast “Más Allá del Silencio”, la mujer reveló que uno de los implicados es menor de edad.

Esto podría impedir una condena como la de un adulto, debido a las normas del sistema penal juvenil colombiano.

Para la madre, esta situación representa una respuesta insuficiente ante la gravedad del crimen contra sus dos hijas adolescentes.

En Colombia, los menores son juzgados bajo un sistema especial que prioriza la resocialización sobre las penas de cárcel tradicionales.

Cómo comenzó todo

El caso inició el 17 de febrero de 2026, cuando las jóvenes salieron a una fiesta en Malambo durante el Carnaval de Barranquilla.

Según su madre, ellas no querían asistir, pero aceptaron tras la insistencia de conocidos.

Horas después, sus teléfonos dejaron de responder, lo que generó una creciente preocupación en la familia.

Mensajes y amenazas

Al día siguiente, Mary logró acceder al WhatsApp de una de sus hijas y encontró mensajes inquietantes.

Posteriormente, recibió amenazas donde le exigían dinero a cambio de la supuesta liberación de las adolescentes.

“Me enviaron fotos y videos donde una de ellas aparecía atada y con un arma en la cabeza”, relató.

Los mensajes advertían que, si no pagaba, sus hijas serían asesinadas en cuestión de minutos.

Hallazgo de los cuerpos

El 28 de febrero de 2026, los cuerpos fueron encontrados en una zona boscosa de Malambo.

Días después, el 2 de marzo, las autoridades confirmaron su identidad mediante pruebas forenses y de ADN.

Según el testimonio de la madre, las jóvenes fueron enterradas en el patio de una vivienda, una sobre la otra.

Dolor y consecuencias

El 19 de marzo, la menor habría cumplido 15 años, una fecha que se convirtió en un momento de duelo familiar.

“En lugar de celebrarle, fui a llevarle flores”, expresó su madre.

Además del dolor emocional, Mary Noriega enfrenta dificultades económicas, tras perder su empleo durante la búsqueda.

El caso sigue en investigación, mientras la familia espera que las autoridades tomen decisiones acordes a la magnitud de lo ocurrido.