La mañana del domingo en Colombia, sobre la vía Cúcuta–Pamplona, terminó marcada por un hecho que sorprendió a ciclistas y conductores que transitaban por el sector.
Dos adolescentes de 16 años fueron encontrados sin vida sobre el asfalto, en inmediaciones del sector La Cristalina, cerca del peaje Los Acacios, en jurisdicción de Los Patios.
Los primeros en descubrir la escena fueron varios pedalistas que se dirigían hacia Cúcuta, quienes observaron los cuerpos y un rastro de sangre en la vía.
“Este debió ser un día bonito”, expresó una joven impactada, quien salía de una fiesta cercana donde también habían estado los jóvenes.
Hallazgo en la carretera
Las víctimas fueron identificadas como Anderson Alexander Pimentel Villabona, conocido como Tiburón, y Maikol Stiven Garay Rodríguez.
Ambos se movilizaban en una motocicleta roja Empire Keeway, con placa venezolana AB6S86F, la cual quedó volcada en medio de la carretera.
El cuerpo de Anderson quedó a pocos centímetros del vehículo, mientras que Maikol fue hallado aproximadamente a un metro de distancia, aún con el casco puesto.
Presunto ataque tras una fiesta
Según versiones recopiladas, los jóvenes estuvieron en una reunión que se extendió hasta el amanecer, en un lugar conocido como donde Milena, dedicado a fiestas y eventos.
Al retirarse del sitio, habrían sido perseguidos por dos hombres en otra motocicleta, quienes les dispararon sin detener su marcha.
Una fuente indicó que presuntamente hubo una discusión previa, lo que habría motivado el ataque minutos después de salir del lugar.
Testigos relatan momentos de miedo
Otros dos adolescentes que también salieron de la fiesta afirmaron haber visto parte del hecho.
“Vimos a dos hombres con casco y escuchamos los tiros. Nos devolvimos en contravía por miedo”, relató uno de ellos.
Una testigo aseguró que este tipo de reuniones “se han convertido en clubes clandestinos”, generando preocupación entre los habitantes del sector.
Dolor en el lugar
La madre de Anderson llegó al sitio y, entre lágrimas, se lanzó sobre el cuerpo de su hijo repitiendo: “¡Ay, Dios mío! ¡Mi hijo!”.
Minutos después, otra familiar también se acercó y protagonizó una escena que conmovió a quienes estaban presentes.
En el caso de Maikol, allegados indicaron que no sabían cómo contactar a sus familiares, por lo que ninguno llegó al lugar en ese momento.
Investigación en curso
El hecho ocurrió hacia las 7:30 de la mañana y rápidamente se difundió en redes sociales tras la circulación de imágenes tomadas por testigos.
La Policía Metropolitana de Cúcuta acordonó la zona, mientras unidades de la Sijín y el CTI realizaron la inspección técnica.
Las autoridades continúan con las investigaciones para establecer las causas exactas del caso e identificar a los responsables.





