La historia de Berena Rada quedó marcada por una cadena de hechos que comenzaron con la pérdida de su hijo en el municipio de Ciénaga, Magdalena, Colombia. Casi un año después de ese suceso, la mujer también fue víctima de un ataque armado que volvió a golpear a la misma familia.
El ataque contra Sneider Escocia
La primera tragedia ocurrió en la Avenida Donado con Calle 29, en Ciénaga.
En ese lugar se encontraba Sneider Escocia, un joven conocido por varios residentes del sector.
De acuerdo con la información conocida, hombres armados que se movilizaban en una motocicleta lo interceptaron en plena vía pública.
Sin previo aviso, los atacantes abrieron fuego contra el joven.
Los disparos impactaron a Escocia, quien falleció en el lugar de los hechos.
Su muerte dejó una profunda tristeza entre familiares y vecinos del sector.
Sneider Escocia era padre de una niña pequeña. También dejó a su madre, Berena Rada, quien desde ese momento comenzó a pedir justicia por lo ocurrido.
Un año marcado por el dolor
Tras la muerte del joven, la familia atravesó meses de duelo y dolor.
Personas cercanas recuerdan que Berena Rada no dejó de recordar a su hijo y de insistir en que el caso fuera esclarecido.
Durante ese tiempo, allegados y vecinos acompañaron a la familia mientras intentaban continuar con su vida después de la pérdida.
Nuevo ataque en Ciénaga
Casi un año después del primer hecho, la violencia volvió a tocar a la misma familia.
El nuevo ataque ocurrió en la Calle 26 con Carrera 6, también en el municipio de Ciénaga.
En ese lugar, Berena Rada fue alcanzada por varios disparos durante un atentado sicarial.
La mujer resultó gravemente herida y fue auxiliada mientras se intentaba salvar su vida. Sin embargo, la gravedad de las lesiones terminó marcando el desenlace del caso.
Impacto en la comunidad
La situación ha generado preocupación entre los habitantes de Ciénaga.
Vecinos y conocidos describen a la familia como personas trabajadoras que han sufrido dos hechos violentos en menos de un año.
En el sector, muchas personas se han unido para pedir que lo ocurrido sea investigado y que los responsables de ambos ataques sean identificados.
Mientras tanto, la comunidad recuerda la historia de una madre y su hijo, cuyos nombres hoy permanecen en la memoria de quienes los conocieron.





