El departamento de Norte de Santander, Colombia, vivió una jornada preocupante tras el hallazgo de cuatro personas sin vida en distintas zonas apartadas, donde la presencia de la fuerza pública es muy limitada.
Uno de los casos fue reportado por la comunidad en el sector conocido como Puente Amarillo, cerca de la quebrada Cochinilla, en la vía que conecta a Cúcuta con Puerto Santander.
El cuerpo estaba sobre un pastizal. Vestía franela, pantalón azul y zapatos deportivos negros, bastante sucios.
Según la información entregada, se trataba de un hombre de tez morena, barba y contextura delgada. Presentaba una herida de bala en el pecho y no tenía documentos que permitieran su identificación.
Debido a que el área es considerada de alto riesgo por la presencia del grupo Ejército de Liberación Nacional (Eln), las autoridades no pudieron ingresar de inmediato para realizar la inspección.
Ante esta situación, una funeraria de Cúcuta fue enviada al lugar para recoger el cuerpo y tratar de ubicar a sus familiares.
Sin embargo, cuando el personal regresaba, encontró otro caso a pocos kilómetros, cerca de Puerto Santander.
En un caño, a la orilla de la carretera, flotaba el cuerpo de un joven. Vestía un short vinotinto y una franela blanca con manchas de sangre en el pecho.
Los trabajadores también iniciaron la búsqueda de sus familiares.
Entre las señales que podrían ayudar a reconocerlo están varios tatuajes. En el lado derecho del pecho tenía la imagen de un ángel encapuchado con una bolsa de dinero y un fusil. En la pierna izquierda llevaba el escudo de Atlético Nacional.
Por otra parte, en la región del Catatumbo, habitantes informaron sobre otros dos hallazgos en los municipios de El Tarra y Tibú.
El presidente de la Asociación Nacional de Víctimas, Olguín Mayorga, explicó que los cuerpos estaban en zonas de matorrales, en los sectores El Puente y Matecoco, en el corregimiento La Gabarra.
Una de las víctimas era un hombre menor de 30 años, mientras que la otra rondaba los 50.
Según versiones preliminares, estos hechos estarían relacionados con la disputa entre el Eln y disidencias del Frente 33 de las Farc, que buscan el control del territorio.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer lo sucedido y dar con la identidad de las víctimas.

