Eran cerca de las 5:00 de la tarde del viernes 6 de febrero, cuando una fuerte lluvia caía sobre el barrio Sleep, en el municipio de Calamar, Bolívar, Colombia.
La jornada transcurría con normalidad y los residentes permanecían resguardados en sus viviendas, mientras algunos jóvenes aprovechaban el aguacero para divertirse bajo la lluvia. Nada hacía prever que la calma se rompería de forma abrupta.
En medio del sonido constante del agua, se escucharon gritos de auxilio que alertaron a los vecinos, seguidos de un estruendo que generó alarma inmediata.
Los habitantes salieron de sus casas y encontraron a Julieta del Carmen Fontalvo Olivos, de 47 años, tendida en el suelo, cubierta de barro.
La mujer, ama de casa y reconocida en la comunidad, fue auxiliada, pero poco después se confirmó que había perdido la vida, provocando conmoción y tristeza en el sector.
Según las primeras versiones, el hecho ocurrió durante una discusión comunitaria relacionada con una zanja para el manejo de aguas residuales, situación que desde hace tiempo generaba inconformidades entre vecinos.
En medio del altercado, se produjo un incidente con un elemento peligroso, cuyas consecuencias resultaron fatales para la mujer, quien se encontraba cerca del lugar.
La situación generó tensión social entre los habitantes del barrio. Un grupo de personas, visiblemente alteradas por lo ocurrido, se congregó frente a la vivienda del presunto responsable, lanzando objetos y exigiendo respuestas.
Ante el riesgo de que el conflicto escalara, unidades de la Policía Nacional intervinieron de inmediato para restablecer el orden.
De acuerdo con información oficial de la Policía de Bolívar, las autoridades lograron ubicar y capturar al señalado, identificado como José Ignacio Monroy Guerra, quien fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente.
La institución indicó que, durante el procedimiento, no fue posible encontrar el elemento involucrado, por lo que el caso continúa bajo investigación de la policía judicial.
En un comunicado, la Policía Nacional explicó que la afectación a Julieta Fontalvo ocurrió de manera colateral, mientras se desarrollaba el conflicto entre otras personas por el sistema de alcantarillado del sector.
Asimismo, rechazó cualquier acto de intolerancia y violencia y expresó un mensaje de solidaridad y acompañamiento a los familiares de la víctima.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la calma, recordando a la ciudadanía la importancia de no tomar justicia por mano propia y permitir que las investigaciones avancen conforme a la ley, garantizando el debido proceso y la convivencia pacífica en la comunidad.





