La ciudad de Cúcuta, Colombia, vuelve a quedar marcada por un hecho lamentable que afecta directamente a la comunidad deportiva.
En los últimos días, seguidores del Cúcuta Deportivo han recibido varias noticias que generan tristeza y preocupación.
Los colores rojo y negro, símbolo del club, hoy representan duelo entre quienes acompañan al equipo dentro y fuera del estadio.
La víctima más reciente fue Julián Alfonso Villamizar Ibarra, reconocido aficionado del conjunto motilón e integrante del parche La Loma, perteneciente a la barra popular del club.
Era conocido entre amigos como “Polako”, apodo que hacía referencia a su apariencia física y que lo identificaba en cada encuentro futbolero y reunión barrista.
Villamizar Ibarra residía en el barrio Loma de Bolívar, sector donde fue trasladado tras el incidente y donde finalmente se confirmó su pérdida humana.
Aunque el hecho no ocurrió directamente en ese punto de la ciudad, este lugar terminó siendo escenario de despedida para familiares y conocidos del joven hincha.
De acuerdo con la información preliminar, la situación se presentó en el sector San Miguel, exactamente en la calle 7B entre avenidas 16 y 17, una zona caracterizada por locales comerciales dedicados a la venta de calzado.
En horas de la noche, la mayoría de estos establecimientos permanecen cerrados, lo que genera un ambiente con escasa presencia de personas.
El suceso ocurrió hacia las 7:30 p. m. del martes 2 de febrero, cuando Polako se movilizaba en su vehículo particular.
En ese momento, fue interceptado por dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta, quienes protagonizaron el ataque que hoy es materia de investigación por parte de las autoridades competentes.
Una habitante del sector relató que la calle se encontraba prácticamente desierta. “A esa hora ya nadie anda por ahí.
Solo escuché los sonidos fuertes y me resguardé; cuando miré, todo estaba en silencio”, expresó, dejando en evidencia la falta de testigos y de sistemas de videovigilancia en la zona.
Tras el incidente, un familiar lo trasladó de inmediato hasta la Unidad Básica Loma de Bolívar, donde fue ingresado al área de urgencias.
Pese a los esfuerzos del personal médico, minutos después se confirmó su fallecimiento, generando consternación entre amigos, vecinos y seguidores del equipo rojinegro.
Las autoridades adelantaron labores de verificación en San Miguel, aunque por ahora no se reportan avances significativos.
Personas cercanas describieron a Julián Alfonso Villamizar Ibarra como un joven trabajador, tranquilo y profundamente apasionado por el club de la ciudad.
Su nombre se suma ahora a la memoria colectiva de los hinchas que ya no están, una lista que sigue creciendo en medio del dolor.

