La tranquilidad de la mañana se vio interrumpida por un hecho lamentable ocurrido en el barrio Buenos Aires, municipio de Manatí, Atlántico, Colombia, donde un menor de apenas un año y cuatro meses perdió la vida tras un incidente dentro de su propia vivienda. Las autoridades locales iniciaron una investigación para esclarecer las circunstancias en las que se produjo este suceso que hoy conmociona a la comunidad.
De acuerdo con la información preliminar, el niño Aarón Mercado Orozco se encontraba caminando y jugando dentro del inmueble, como es habitual a su edad. En medio de esa dinámica cotidiana, tuvo contacto con un cable eléctrico que se encontraba energizado y al alcance del menor, una situación que derivó en una emergencia inesperada y de consecuencias irreversibles.
Según relataron personas cercanas a la familia, el contacto se produjo en cuestión de segundos. El menor cayó al suelo sin reaccionar, lo que generó una inmediata escena de angustia entre sus familiares. Entre llanto y desesperación, decidieron trasladarlo de urgencia hasta el Hospital de Manatí, con la esperanza de que pudiera recibir atención médica oportuna.
Sin embargo, al llegar al centro asistencial, el personal de salud confirmó que el niño ingresó sin signos vitales. Minutos después, se informó oficialmente la pérdida del menor, un desenlace que dejó a sus familiares y vecinos en estado de conmoción. El caso fue registrado como un incidente doméstico de origen eléctrico, mientras se avanzan en los procedimientos correspondientes.
Tras conocerse lo ocurrido, uniformados de la Policía Nacional y funcionarios de las autoridades competentes se desplazaron hasta la vivienda para adelantar las diligencias necesarias. La investigación busca determinar el estado de las instalaciones eléctricas, así como establecer si existían condiciones de riesgo que no hubieran sido detectadas previamente dentro del hogar.
Vecinos del sector se acercaron al lugar para expresar su solidaridad con la familia afectada, resaltando que la vivienda, considerada un espacio de protección, terminó siendo escenario de una situación profundamente dolorosa. El hecho ha generado reflexión en la comunidad sobre la importancia de revisar constantemente las condiciones de seguridad en los hogares, especialmente cuando hay niños pequeños.
Mientras continúan las indagaciones oficiales, en el barrio Buenos Aires permanece el silencio y el duelo de una familia marcada por una pérdida irreparable. Este caso vuelve a poner en evidencia la necesidad de reforzar la prevención y el cuidado en los entornos domésticos, para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.





