La comunidad del barrio Los Almendros, en la localidad de Kennedy, Colombia, atraviesa momentos de profundo pesar tras el fallecimiento de Abel Güiza Franco, un comerciante de 52 años ampliamente conocido en la zona. Familiares, amigos y vecinos se reunieron para despedirlo, recordándolo como una persona trabajadora y cercana a la gente.
Las exequias se llevaron a cabo el domingo 11 de enero, a las 2:00 de la tarde, en medio de muestras de solidaridad y acompañamiento comunitario. El sepelio tuvo como destino final el cementerio Jardines del Apogeo, donde sus seres queridos le dieron el último adiós en una ceremonia marcada por el respeto y la tristeza.
El hecho que hoy enluta al sector ocurrió el 7 de enero, al interior de la vivienda del comerciante, ubicada en la carrera 97B con calle 42A sur. De acuerdo con información preliminar, fue uno de sus hijos quien encontró a Güiza Franco en horas de la noche, luego de no lograr comunicarse con él durante el día.
Las autoridades informaron que el caso presenta signos de una situación violenta, por lo que se activaron los protocolos de investigación. El mayor Jonathan Salazar, subcomandante de la estación de Policía de Kennedy, señaló que los equipos especializados están recopilando videos de cámaras de seguridad y testimonios de la comunidad, con el fin de esclarecer lo sucedido.
“Estamos adelantando todas las labores investigativas necesarias y hacemos un llamado a la ciudadanía para que aporte información relevante a través de la línea 123 o ante la autoridad más cercana”, indicó el oficial, resaltando la importancia de la colaboración ciudadana.
Vecinos del sector relataron que la preocupación comenzó cuando el comerciante no respondió llamadas ni abrió su negocio, algo inusual para quienes lo conocían. Un residente contó que, ante la falta de respuesta, personas cercanas intentaron verificar su estado, lo que llevó al hallazgo dentro del inmueble.
Abel Güiza Franco llevaba más de 15 años trabajando en el barrio, donde era reconocido por su constancia y buen trato. Habitantes de Los Almendros destacaron que solía cerrar su local entre las 8:00 y 10:00 de la noche y que, aunque vivía solo, su familia residía a pocas cuadras.
Sobre las posibles causas del hecho, algunos comerciantes mencionaron que en la zona se escuchan comentarios sobre presiones indebidas, aunque aclararon que no existían antecedentes conocidos que involucraran directamente a la víctima. Las autoridades continúan con el proceso investigativo para determinar las circunstancias exactas y brindar claridad a la comunidad.








