La tranquilidad del municipio de Malambo (Atlántico), Colombia, se vio alterada al atardecer del jueves 8 de enero, cuando un incidente ocurrido en el barrio Villa Esther generó preocupación entre comerciantes y residentes. Las autoridades confirmaron que el caso permanece bajo investigación, mientras se recopilan testimonios y elementos que permitan esclarecer lo sucedido.
De acuerdo con el informe preliminar de la Policía Metropolitana de Barranquilla, el hecho se registró alrededor de las 6:20 p. m., en inmediaciones de un establecimiento comercial del sector. En el lugar se encontraba Wilfrido Andrés Cantillo Cortina, de 38 años, quien fue identificado por la comunidad con el alias de “El Gordo Cortina”.
Testigos indicaron que dos personas que se movilizaban en una motocicleta llegaron al sitio y, tras una rápida interacción, se presentó el incidente que derivó en la pérdida humana. La víctima quedó en el lugar, mientras los presuntos responsables se retiraron del sector, lo que generó alarma entre quienes se encontraban cerca.
La institución policial informó que Cantillo Cortina figuraba en registros judiciales en calidad de indiciado por procesos relacionados con convivencia familiar y casos en verificación, además de situaciones asociadas al porte de elementos peligrosos. Las autoridades aclararon que esta información hace parte del análisis para comprender el contexto del hecho.
Familiares del ciudadano señalaron que, en días previos, habría recibido mensajes intimidatorios atribuidos a un individuo conocido con el alias de “27”, presuntamente vinculado a un grupo delictivo organizado que opera en la zona. Esta versión está siendo contrastada por los investigadores para determinar su veracidad.
En un comunicado, la Policía Metropolitana de Barranquilla indicó que en el lugar “se evidencian elementos que podrían relacionarse con la injerencia de una estructura ilegal, presuntamente liderada por alias ‘27’ o ‘Pelucas’”, declaración que refuerza las líneas de investigación abiertas por las autoridades competentes.
Unidades especializadas realizaron el acordonamiento del área, la recolección de información y el seguimiento a cámaras de seguridad cercanas. La gestión pública en seguridad reiteró el llamado a la ciudadanía para aportar datos de manera confidencial, con el objetivo de identificar a los responsables y prevenir nuevos hechos que afecten la convivencia en Malambo.





