La familia de Pablo Emilio Hernández Cabezas, un adulto mayor de 85 años, continúa esperando respuestas claras tras su desaparición y posterior hallazgo sin vida en el sur de Bogotá, Colombia. El caso ha generado preocupación en la comunidad de Usme, donde Don Pablo era ampliamente conocido y apreciado por su historia de trabajo y cercanía con los vecinos.
Durante décadas, Don Pablo, como lo llamaban con cariño en el barrio La Aurora, se dedicó al oficio de peluquero. A pesar de su edad, seguía ejerciendo la labor que lo acompañó gran parte de su vida. “Él todavía continuaba trabajando”, recordó su nieta Brenda Michelle Hernández, quien destacó su carácter independiente y solidario.
La desaparición fue reportada el 26 de diciembre de 2025, alrededor del mediodía, cuando salió de su vivienda con destino a un comedor comunitario en el sector de Barranquillita. Cámaras de seguridad del lugar registraron su presencia, pero después de ese punto no hubo más rastro de su recorrido, según relató la familia.
Esa misma noche se presentó la denuncia ante las autoridades. Sin embargo, de acuerdo con sus familiares, les indicaron que debían esperar 72 horas para activar la búsqueda formal. Durante ese tiempo, la familia inició labores por cuenta propia, con la esperanza de encontrarlo sano y salvo.
Entre el viernes y el sábado posteriores, lograron comunicarse con él por teléfono. Don Pablo mencionó que se encontraba en una zona boscosa, rodeado de montañas y árboles, sin ver viviendas ni personas. La familia señaló que el adulto mayor presentaba un cuadro de salud relacionado con desorientación, lo que aumentó la preocupación.
La última llamada se registró el sábado cerca de las 12:30 del mediodía. Después de eso, el celular permaneció apagado y más tarde se confirmó que no fue encontrado entre sus pertenencias. La búsqueda continuó varios días sin acompañamiento institucional, según denunciaron sus allegados.
El 1 de enero, habitantes del sector informaron sobre el hallazgo de una persona sin vida en un parque de Usme. Al acudir al CAI de Santa Librada, las autoridades confirmaron que se trataba de Pablo Emilio Hernández Cabezas. El procedimiento correspondiente se habría realizado en horas de la mañana.
Posteriormente, Medicina Legal informó que el dictamen sobre las causas del fallecimiento podría tardar entre tres y cuatro meses. La familia señaló que el cuerpo fue hallado en una zona alejada y de difícil acceso, y que faltaban pertenencias importantes, por lo que solicitan que el caso sea investigado a fondo.
Don Pablo nació en El Guamo, Tolima, fue padre de tres hijos y abuelo de ocho nietos. Vivió toda su vida en La Aurora, donde dejó una huella profunda. “Siempre decía que había que seguir para adelante”, recordó su nieta, quien pidió que se garantice un acompañamiento real en los casos de personas desaparecidas.











