En la madrugada del 1 de enero de 2026, mientras miles de personas celebraban la llegada del nuevo año, la historia de Jennifer Carreño Chaparro, de 30 años, y su esposo Francisco José De La Rosa cambió de forma inesperada. La pareja colombo-venezolana compartía juntos ese momento especial sin imaginar que horas después enfrentarían una situación lamentable.
Ambos, residentes en el barrio San Francisco, se movilizaban en una motocicleta cuando se vieron involucrados en un incidente de tránsito en el sector La Báscula de la Transversal 54, alrededor de las 3:00 a. m. El hecho generó una fuerte conmoción entre vecinos y autoridades, que acudieron rápidamente al lugar.
De acuerdo con el reporte del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (Datt), en la zona fueron encontrados dos vehículos: una camioneta Ford Raptor F-150 de servicio particular y una motocicleta Bajaj, conducida por Francisco José, quien se desempeñaba como mototaxista. Las circunstancias exactas del caso continúan bajo análisis.
Como consecuencia del hecho, Jennifer perdió la vida en el lugar, mientras que su esposo logró recibir atención oportuna. Actualmente, Francisco José De La Rosa se recupera en su vivienda, acompañado de sus cuatro hijas menores, quienes constantemente preguntan por su madre, en medio de un proceso emocional complejo.
Al dolor de la pérdida se suma una dificultad adicional para la familia: hasta ahora, los restos de Jennifer no han podido ser entregados para su despedida. Así lo explicó Jonathan Carreño, hermano de la mujer, quien señaló que el proceso se ha visto retrasado por trámites administrativos internacionales.
Según relató, Medicina Legal en Colombia ha cumplido con los procedimientos correspondientes, pero la documentación de Jennifer se encontraba registrada en Venezuela, lo que obliga a una validación externa. La situación política y administrativa en ese país ha generado demoras que afectan directamente a los familiares.
“Han pasado varios días y la incertidumbre nos afecta profundamente. Mis padres solo quieren despedirse de su hija”, expresó Jonathan, quien pidió alternativas que permitan avanzar con mayor rapidez en el proceso, entendiendo que se trata de un tema sensible y humano.
Un caso similar enfrenta la familia de Luis Eduardo Ortega Garrido, joven venezolano de 20 años, quien también falleció recientemente en un hecho bajo investigación ocurrido en Bayunca. En ambos casos, las familias esperan que las autoridades encuentren soluciones ágiles que les permitan cerrar este doloroso capítulo con dignidad y respeto.







