Una profunda conmoción se vive en Nayarit, México, tras confirmarse la identidad de seis de las siete personas que perdieron la vida en un hecho vial bajo investigación ocurrido recientemente en la autopista Tepic–Compostela, una de las vías más transitadas de la región. Lo que inició como un traslado familiar terminó convirtiéndose en un episodio de dolor que hoy enluta a varias comunidades.
El incidente se registró a la altura del kilómetro 23+300, punto donde se presentó una colisión múltiple que involucró al menos tres vehículos particulares. De acuerdo con los primeros reportes oficiales, el impacto principal fue frontal entre dos unidades, mientras una tercera se vio afectada de manera secundaria por la fuerza del choque.
La magnitud del hecho lamentable obligó a una rápida movilización de los equipos de auxilio. Personal de Protección Civil, Bomberos, paramédicos y otras corporaciones de emergencia trabajaron durante varias horas para atender la escena, asegurar el área y realizar complejas maniobras de rescate debido al daño estructural de los vehículos involucrados.
Entre las víctimas se encontraba un núcleo familiar, que fue el más afectado por el impacto. Las autoridades confirmaron que Erika Paola, de 31 años, viajaba junto a sus hijas Benita Khataleya, de 8 años, y Erika Guadalupe, de 14 años, quienes también perdieron la vida como consecuencia del suceso.
En el mismo vehículo se desplazaban además Daniela Alejandra, de 34 años, hermana de Erika Paola, y su esposo Noé, de 49 años, quienes igualmente fallecieron en el lugar. Una sexta persona, cuya identidad permanece bajo reserva oficial, fue confirmada entre las víctimas, mientras que una séptima resultó con lesiones de gravedad y fue trasladada de urgencia a un centro asistencial en la ciudad de Tepic.
Testigos describieron una escena de gran impacto emocional. Objetos personales quedaron dispersos sobre la carpeta asfáltica y algunas de las personas involucradas permanecieron atrapadas en el interior de las unidades, lo que complicó las labores de auxilio y recuperación.
La Guardia Nacional, a través de su división de carreteras, acordonó la zona para facilitar el trabajo de los servicios periciales, quienes realizaron el levantamiento correspondiente y la recopilación de indicios. Las autoridades informaron que se mantiene abierta una investigación para esclarecer las causas exactas del incidente.
Este hecho vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la prevención vial, el respeto a los límites de velocidad y la conducción responsable, especialmente en tramos carreteros de alta circulación. Mientras avanzan las diligencias oficiales, familiares y amigos despiden a quienes hoy son recordados como víctimas de una tragedia que marcó a toda una comunidad.










