Los mensajes de afecto y despedida que circulan en Facebook muestran el impacto que dejó Cleider Stip Roqueme Villadiego, un joven cartagenero que recientemente perdió la vida tras un incidente vial ocurrido el 7 de diciembre en el barrio Villa Estrella. Sus amigos y allegados lo describen como una persona alegre, humilde y con un gran sentido de compañerismo, cualidades que marcaron a quienes lo conocieron.
En varias publicaciones, conocidos resaltan que Cleider era un joven “de luz y buena energía”, cuya presencia generaba unión entre quienes compartían con él. Para muchos, su partida representa una pérdida sensible que ha dejado un vacío en su entorno cercano. Uno de los mensajes más compartidos señala que su sonrisa y carisma hacían especiales los momentos que vivían juntos, destacando la tristeza que ha causado su ausencia entre familiares y amigos.
El joven permaneció varios días en una clínica de la ciudad, en una Unidad de Cuidados Intensivos, donde recibió atención especializada debido a los fuertes traumatismos generados por el incidente. Su familia organizó cadenas de oración y pidió mantener la fe durante su proceso, esperando una recuperación que finalmente no pudo concretarse. El 9 de diciembre, Cleider no logró superar las complicaciones derivadas de sus lesiones, dejando una huella emocional en quienes lo admiraban.
Cleider trabajaba en un reconocido restaurante-bar del barrio Getsemaní, Colombia, y recientemente había finalizado sus estudios como tecnólogo en turismo e idiomas en la Institución Mayor de Cartagena, un logro que celebró en diciembre del año pasado. Su esfuerzo y dedicación reflejaban su deseo de seguir creciendo en lo personal y profesional.
Además de su vocación laboral, Cleider era ampliamente apreciado por su rol como entrenador de baloncesto. Durante años acompañó a niños y jóvenes en procesos deportivos que trascendían más allá de la cancha, promoviendo valores como la disciplina, el trabajo en equipo y el respeto. Su compromiso dejó una marca significativa en diversas escuelas y grupos deportivos de la ciudad.
Una de sus allegadas escribió un mensaje que sintetiza el sentimiento general: “Creíste en Rua Colombia desde el primer día y fuiste mi primer entrenador. Gracias por las anécdotas y el aprendizaje. Tu recuerdo será siempre una victoria”.
La comunidad deportiva y social de Cartagena lo despide con gratitud, reconociendo la influencia positiva que dejó en cada espacio donde estuvo presente. Su legado continúa vivo en las personas que acompañó, orientó y motivó durante su trayectoria.
















