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Una explosión que lo cambió todo

noviembre 14, 2020

Una tremenda explosión dejó una tremenda fuga de energía en toda Europa, y quizás en casi todo el mundo, esta fue la explosión de Chernobyl. En el meollo de la detonación hay una enorme porción de tierra abandonada de más de cuatro mil kilómetros cuadrados. Muchas décadas después se extiende un paisaje desolador y lúgubre. Todavía no se puede ver crecer con toda libertad la vegetación, se ve apagada. En algunos lugares hay una excepción a esta regla.

Aquellos que no quisieron dejar el lugar que se aferraron a el sin importar las consecuencias, sin importar que el aire estaba viciado y completamente radioactivo.  El futuro para todos aquellos que se atreven todavía a vivir en la tenebrosa sombra de Chernobyl, desafiando las autoridades y arriesgando sus vidas es incierto, pero muchos han enfermado y perdido sus vidas debido a la contaminación del aire.

La inesperada explosión sucedió en el año mil novecientos ochenta y seis. Fue la mayor fuga de energía nuclear jamás vista. Una de las ciudades cercana al lugar tiene diez mil quinientas personas. La gente del lugar sigue viviendo allí. Sus vidas son prácticamente normales, familias, niños jugando en los parques, corren, ríen, lloran. El futuro de esta gente es incierto.

En el lugar más cercano al epicentro se puede ver cientos de casas abandonadas, la gente tuvo que abandonar todo, salieron huyendo rápidamente y dejaron las cosas tiradas en el suelo. Algo raro es que la vida silvestre ahora está prosperando, en un lugar que se pensaba era totalmente venenoso. Algunas familias se negaron a abandonar el lugar y en sitios poco controlados por el ejército, pudieron volver a sus hogares. Muchos científicos viven y visitan el lugar en busca de respuestas que jamás van a encontrar.