Control remoto.

Una niña de dos años perdió la vida y posteriormente su bisabuelo, en un lamentable caso sucedido en el pueblo de Abbey Hulton de Staffordshire, en Inglaterra.

La niña fue identificada como Harper-Lee Fanthorpe, y la triste historia empezó con un control remoto de la casa.

La niña en ese momento estaba siendo atendida por su hermana mayor,  quien describió de manera inesperada, la cabeza de su hermanita “repentinamente se echó hacia atrás” antes de que comenzara a vomitar S4NGRE.

“La niña no respondía. Se puso muy jadeante, sus ojos simplemente se cerraron y no podía responderme a lo que yo le decía, como si no estuviera allí”, dijo la hermana.

Hasta ese momento nadie sabía lo que le sucedía a la niña, hasta que se dieron cuenta que a un control remoto de la casa le faltaba una batería o pila de esas redondas chatas.

La niña había tomado la batería y se la tragó. El ácido que la pila botó la quemó a través de su esófago y entró en una arteria principal.

La niña fue trasladada de urgencia al Royal Stoke University Hospital, donde recibió una transfusión de S4NGRE de dos litros después de perder la mitad de la S4NGRE en su pequeño cuerpo, antes de dirigirse a la cirugía.

Lamentablemente, luego de intentar luchar por su vida, a las pocas horas Harper-Lee Fanthorpe falleció.

Pero las malas noticias para esta familia no se acabarían, ya que el bisabuelo de la niña, identificado como Peter Nicklin, de 79 años, no pudo soportar la pérdida de su bisnieta y terminó quitándose la vida.

Peter Nicklin luchó por aceptar lo sucedido con la niña y su hijo Darren dijo que ya no era el mismo.

El G0LPE fue tan fuerte que ni siquiera pudo asistir al funeral de la niña y le dijo a su familia que “iba a terminar con su vida”.

Peter Nicklin de 79 años, terminó quitándose la vida AH0RC4ND0SE luego de estar tres meses deprimido tras la pérdida de su bisnieta. FUENTE THE SUN